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Las enfermedades transmitidas en las aguas residuales y cómo controlarlas.

Actualizado: sep 18


Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que el 10 % de la población mundial consume alimentos regados con aguas residuales sin tratar, y que el 32 % de la población mundial no tiene acceso a servicios adecuados de saneamiento básico, generando 280.000 muertes asociadas a enfermedades de carácter hídrico. (Rodríguez, García & García, 2016)


Se entiende por aguas residuales aquellas sustancias líquidas que provienen de áreas residenciales, áreas comerciales como las instituciones y zonas recreativas, cuyos usos principales son doméstico, higiene y limpieza en general (Barba, 2002).

Un factor determinante del consumo de aguas contaminadas se da por los altos precios en la adquisición de un servicio de agua potable, pues muchos pobladores de las zonas rurales no tienen los suficientes recursos económicos para su instalación, lo que los lleva a consumir el agua directamente de los cuerpos de agua, representando un problema en la salud pública y dando origen a enfermedades gastrointestinales principalmente.


De este modo las principales causas de las enfermedades hídricas se originan por la calidad de agua, por la higiene y saneamiento, y por el manejo inadecuado de aguas residuales, muchas veces las aguas residuales son ingeridas indirectamente por el ser humano, ya que éstas tienen presencia en los cultivos y en el consumo de los animales que posteriormente servirán de alimentación para los individuos.

La existencia de ciertos agentes biológicos presentes en el agua como bacterias, virus y protozoarios, tiene que ver con el número de habitantes en una localidad, con los hábitos de higiene, la frecuencia de infecciones en la comunidad y la temporada del año. (Kopecka et al., 1993)


Es así como se encuentran varias enfermedades severas con virus de riesgo real producto del mal manejo de las aguas residuales tales como: cólera, hepatitis A, enfermedad diarreica aguda EDA, enfermedades transmitidas por alimentos ETA, fiebre tifoidea y paratifoidea, su control adecuado dependerá del estado de infección del huésped y de la cantidad de excretas.

Algunas de las bacterias más comunes presentes en las aguas servidas son: la Shigellae dysenteriae, que genera cólicos y diarrea sangrante ocasionando fiebres altas, retorcijones y convulsiones, esta puede viralizarse en gran magnitud provocando epidemias y causar incluso la muerte (Mondaca & Campos, 2003). La Salmonella typhi se adquiere por el consumo de alimentos o aguas que han sido contaminadas por heces de personas infectadas, ésta origina la fiebre tifoidea y produce dolores de cabeza, fiebre, malestar, dolor abdominal, diarrea y estreñimiento (Ministerio de Agricultura, 2017). La Vibrio cholerae produce la enfermedad conocida como cólera, provocando vómitos y diarrea acuosa, generando la pérdida de líquidos en el cuerpo, que al llegar a ser elevada puede ocasionar la muerte. (College of Veterinary Medicine, 2013)

A su vez se puede encontrar parásitos que representan un nivel de alto riesgo en la salud al entrar en contacto con las personas, es importante mencionarlos por su permanencia en el agua, éstos son difíciles de eliminarlos ya que su reproducción es continua y resistente a los procesos de desinfección y filtración en el tratamiento de aguas, son “los organismos unicelulares protozoarios y los organismos pluricelulares helmintos.” (Mamani, 2012).


La mejor manera de acabar con la transmisión de organismos patógenos a través del agua es contar con una instrucción sanitaria que permita conocer la existencia y gravedad de las enfermedades de carácter hídrico, la calidad del agua, la disponibilidad del agua, las condiciones de la población y de los sectores, para poder proporcionar métodos y equipos seguros para el saneamiento y gestión de desechos, y completar su mejoría con la inversión en plantas de potabilización para la recuperación y conservación del líquido vital y de los ecosistemas.


Un control adecuado de las aguas residuales incluye procesos físicos, biológicos y químicos, tales como el tiempo de permanencia, dilución, oxidación, luz solar, niveles aumentados de pH y actividad biológica, con el fin de reducir los posibles riesgos y concentraciones de agentes patógenos. Para finalizar se debe incluir en los procesos la desinfección de las plantas de tratamiento de aguas residuales para posibilitar la eliminación completa del virus.


Clorid S.A se preocupa por la salud pública destinando al mercado local equipos generadores de hipoclorito de sodio in situ, los mismos que se encuentran en arriendo activo, que funcionan por medio de electrólisis de salmuera, posibilita el tratamiento de aguas residuales con alta efectividad a través de su sistema de cloración solucionando los problemas en los sistemas de agua y desinfección, siendo el cloro un elemento fundamental para la sanitización del agua y eliminación de olores producidos por las lagunas, un componente con concentraciones bajas que en contacto con el agua tratada no dañan los ecosistemas y reducen los riesgos a la salud.


Clorid S.A aplica un control constante en varias lagunas de oxidación de Ecuador, con el objetivo de brindar a los ciudadanos una mejora en la salud, acompañando y asesorando de forma activa en las etapas de adquisición de los equipos electrocloradores desde la instalación del equipo, el uso del hipoclorito de sodio, las medidas de concentraciones que deben emplearse, un monitoreo constante del servicio, los mantenimientos de los equipos y sus reparaciones.


Fuentes bibliográficas:


Rodríguez Miranda, J. , García-Ubaque, C. , & García-Ubaque, J. (2016). Enfermedades transmitidas por el agua y saneamiento básico en Colombia. Revista de salud pública, 18, 738-745. Recuperado de: https://www.scielosp.org/article/rsap/2016.v18n5/738-745/


Espinosa-García, A. , Arias-Ortíz, F. , & Mazari-Hiriart, M. (2004). Virus en sistemas acuáticos e implicaciones en salud pública. Hidrobiológica, 14(2), 166-178.Recuperado de: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0188-88972004000200011


Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. (2014). Guía técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos. Madrid. Recuperado de: . https://www.insst.es/documents/94886/96076/agen_bio.pdf/f2f4067d-d489-4186-b5cd-994abd1505d9


Moreno Hundskopf, E. (2020). Principales enfermedades causadas por el consumo directo de aguas residuales.Recuperado de: https://repositorio.cientifica.edu.pe/bitstream/handle/20.500.12805/1553/TB-Moreno%20E.pdf?sequence=1&isAllowed=y


Mamani Mamani, L. (2012). Presencia de protozoarios y helmintos en agua de consumo humano de la Región Moquegua. Recuperado de: http://repositorio.unjbg.edu.pe/bitstream/handle/UNJBG/1940/104_2012_mamani_mamani_lv_faci_biologia_microbiologia.pdf?sequence=1&isAllowed=y


Organización Mundial de la Salud & UNICEF. (2020). Agua, saneamiento, higiene y gestión de desechos en relación con el SARS-CoV-2, el virus causante de la COVID-19. Recuperado de: https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/333807/WHO-2019-nCoV-IPC_WASH-2020.4-spa.pdf